Son ya varios años los que lleva este "blog" en funcionamiento, y esas comillas se deben a que, realmente, este sitio no ha funcionado como un blog al uso, es decir, sucesión de entradas periódicas, sino que, más bien, se fue convirtiendo en un álbum de fotos, eso sí, rigurosamente clasificadas.
La falta de estabilidad y la poca disponibilidad de tiempo en varias épocas de mi vida me hacía imposible seguir un ritmo aceptable de publicaciones. Pero mi situación ha cambiado, y ahora creo que es posible dedicarle el tiempo que se merece. Es por ello que, a partir de ahora, esta página será más un blog, en el que escribiré entradas de temática variada, siempre relacionadas con la naturaleza.
Y qué mejor para empezar, que una especie para la que guardo un espacio especial en mi corazón, el castor. Hace unos días tuve la suerte de encontrarme con un enorme ejemplar, al que pude observar durante largo rato. A lo largo de estos años, desde que reaparecieron en el río Ebro, he tenido sendos encuentros con este gran roedor, pero como nunca he hecho esperas para fotografiarlos (me falta paciencia), apenas disponía de fotos decentes. Sin embargo, en esta ocasión pude hacerle alguna, ya que llevaba conmigo la cámara. Es por ello que quiero unir este "reencuentro" especial, con el reenfoque del blog.
Espero que me acompañéis y disfrutéis de este regalo que es la naturaleza que nos rodea.
Aquí os dejo alguna foto del susodicho: